| Cueva de Altamira |
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http://www.artehistoria.com/histesp/videos/6.
htm
Las pinturas de la Cueva de Altamira, uno de
los monumentos más impresionantes del arte
paleolÃtico, fueron descubiertas en 1879 por
el estudioso cántabro Marcelino Sanz de
Sautuola.
En una época en la que la ciencia oficial no
admitÃa la existencia del Arte en el periodo
paleolÃtico, la verdadera importancia de
estas pinturas no fue apreciada sino hasta
veinte años más tarde, no sin provocar
grandes controversias. Sin embargo, la
tenacidad de Sautuola y del profesor Vilanova
y Piera acabó por vencer el escepticismo de
los crÃticos, que no concebÃan que los
cazadores del PaleolÃtico pudieran tener un
sentido de "lo artÃstico".
La cueva fue habitada durante los periodos
Solutrense y Magdaleniense inferior. Tiene un
recorrido complejo de 270 metros y un trazado
irregular a través de varias salas, todas
ellas con pinturas y grabados paleolÃticos,
entre los que destaca el techo de los
polÃcromos, considerado por Breuil la
Capilla Sixtina del Arte PaleolÃtico y donde
se localizan los famosos bisontes. Las
pinturas fueron hechas hace unos 15.000
años, y representan a bisontes, caballos,
ciervas, toros, signos y máscaras zoomorfas.
Las pinturas están realizadas con pinturas
ocres de origen natural, de color rojo sangre
y contornos en negro. En ocasiones, el
artista utilizó los salientes de las paredes
para dar a las figuras sensación de relieve.
En conjunto, se trata de 70 grabados
realizados en la roca y cerca de 100 figuras
pintadas, en las que merece la pena atender
al gran realismo de las imágenes y al
excelente uso de la policromÃa. En
definitiva, se puede afirmar que las pinturas
de Altamira son el más importante logro de
la Humanidad en el periodo paleolÃtico. Tags : artehistoria historia españa altamira bisontes |
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Affichage : 8259
Durée : 219 s |
| La cueva de Altamira - The cave of Altamira |
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http://www.artehistoria.com/artesp/videos/124
.htm
En el PaleolÃtico Superior, hace entre
18.000 y 14.000 años, la Cueva de Altamira
estuvo habitada por poblaciones de Homo
sapiens sapiens. La cueva se encuentra
situada en la parte alta de una de las suaves
colinas que rodean el valle donde se asienta
actualmente Santillana del Mar, en Cantabria.
La entrada de la cueva tenÃa una amplia boca
de 20 metros de ancho y seis de alto, que
daba acceso a un vestÃbulo de unos 200
metros cuadrados. Este espacio era el lugar
de habitación, estando iluminado por la luz
del dÃa. Aquà se realizaba la vida en torno
a hogares, siendo un lugar lleno de actividad
y objetos de uso cotidiano.
Sus pobladores vivÃan de la caza, la pesca,
la recolección y el marisqueo. VestÃan
prendas muy diversas confeccionadas con
pieles de animales, que les protegÃan del
clima frÃo. Su indumentaria no se
diferenciaba sustancialmente de la actual:
pantalones, casacas, capuchas, chubasqueros,
botas...
Sus prendas se adornaban con colgantes y
objetos de hueso, conchas o dientes. Para su
labor diaria, disponÃan de numerosos
instrumentos en sÃlex, hueso y asta,
especializados para cada uso como cuchillos,
raspadores, punzones, arpones, azagayas,
agujas, buriles, etc.
El fuego de los hogares les proporcionaba luz
y calor, les servÃa para ahuyentar las
fieras y cocinar alimentos. Se iluminaban
también con lámparas de tuétano: en un
recipiente el tuétano servÃa como
combustible y fibra vegetal como mecha.
El interior de la Cueva no estaba habitado.
La cueva en total tiene un recorrido complejo
de 270 metros y un trazado irregular a
través de varias salas, todas ellas con
pinturas y grabados paleolÃticos. Se
distinguen en ella cuatro partes: el
VestÃbulo, la Sala de PolÃcromos, la Hoya y
la Cola de Caballo.
De todas las áreas, la Sala de PolÃcromoses
la más llamativa, por albergar una de las
mejores colecciones de arte rupestre del
mundo. Esta sala fue considerada por Breuil
la Capilla Sixtina del Arte PaleolÃtico y
donde se localizan los famosos bisontes.
En esta sala se conservan bisontes, caballos,
ciervos, manos, antropomorfos y signos,
pintados y grabados, de los periodos
solutrense y magdaleniense.
Las pinturas y grabados están situados en el
techo de la sala, cuya altura oscila entre
0,70 y 2 metros. Para confeccionarlos,
primero se grababan y dibujaban con carbón
el contorno exterior y algunos detalles
anatómicos. A continuación, se aplicaba el
color rojizo de relleno. Sobre esta masa
cromática, se realizaban raspados para
separar planos y dar relieve a la anatomÃa.
El empleo del relieve natural y la textura de
la piedra ayudan a dar realismo a la figura.
Mucho se ha elucubrado acerca del sentido de
las pinturas. Los especialistas consideran
que son manifestaciones de alto valor
simbólico, pudiendo servir como figuras
totémicas, elementos propiciatorios o ritos
de fecundidad, entre otras teorÃas.
Actualmente se piensa que, al tratarse de una
manifestación cultural tan extendida en el
tiempo y el espacio, es difÃcil hacer una
sola lectura sobre el sentido y significado
de estas figuras. Tags : artehistoria arte español cueva altamira cave PaleolÃtico Paleolithic spain Homo sapiens close caption captioned subtitled subtitles subtitulado subtitulos |
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Durée : 219 s |
| ALTAMIRA |
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La cueva de Altamira está situada en las
proximidades de Santillana del Mar, Cantabria
(España). En ella se conserva uno de los
ciclos pictóricos más importantes de la
Prehistoria. Pertenece a los perÃodos
Magdaleniense y Solutrense, dentro del
PaleolÃtico Superior. Su estilo artÃstico
constituye la denominada escuela
franco-cantábrica, caracterizada por el
realismo de las figuras representadas.
Las pinturas de Altamira, descubiertas en
1879, suponen el primer conjunto pictórico
prehistórico de gran extensión conocido en
el momento. Tal descubrimiento determina que
el estudio de la cueva y su reconocimiento
levante toda una polémica respecto a los
planteamientos aceptados en la ciencia
prehistórica del momento.
El realismo de sus escenas provocó, al
principio, un debate en torno a su
autenticidad. Su reconocimiento como una obra
artÃstica realizada por hombres del
PaleolÃtico supone un largo proceso en el
que, también, se van a ir definiendo los
estudios sobre la Prehistoria. Tags : Altamira Caves Prehistoria Cuevas |
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Affichage : 14441
Durée : 242 s |
| Cave of Altamira |
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http://translate.google.es/translate?u=http%3
A%2F%2Fwww.artehistoria.com%2Fartesp%2Fvideos
%2F124.htm&sl=es&tl=en&hl=es&ie=UTF-8
En el PaleolÃtico Superior, hace entre
18.000 y 14.000 años, la Cueva de Altamira
estuvo habitada por poblaciones de Homo
sapiens sapiens. La cueva se encuentra
situada en la parte alta de una de las suaves
colinas que rodean el valle donde se asienta
actualmente Santillana del Mar, en Cantabria.
La entrada de la cueva tenÃa una amplia boca
de 20 metros de ancho y seis de alto, que
daba acceso a un vestÃbulo de unos 200
metros cuadrados. Este espacio era el lugar
de habitación, estando iluminado por la luz
del dÃa. Aquà se realizaba la vida en torno
a hogares, siendo un lugar lleno de actividad
y objetos de uso cotidiano.
Sus pobladores vivÃan de la caza, la pesca,
la recolección y el marisqueo. VestÃan
prendas muy diversas confeccionadas con
pieles de animales, que les protegÃan del
clima frÃo. Su indumentaria no se
diferenciaba sustancialmente de la actual:
pantalones, casacas, capuchas, chubasqueros,
botas...
Sus prendas se adornaban con colgantes y
objetos de hueso, conchas o dientes. Para su
labor diaria, disponÃan de numerosos
instrumentos en sÃlex, hueso y asta,
especializados para cada uso como cuchillos,
raspadores, punzones, arpones, azagayas,
agujas, buriles, etc.
El fuego de los hogares les proporcionaba luz
y calor, les servÃa para ahuyentar las
fieras y cocinar alimentos. Se iluminaban
también con lámparas de tuétano: en un
recipiente el tuétano servÃa como
combustible y fibra vegetal como mecha.
El interior de la Cueva no estaba habitado.
La cueva en total tiene un recorrido complejo
de 270 metros y un trazado irregular a
través de varias salas, todas ellas con
pinturas y grabados paleolÃticos. Se
distinguen en ella cuatro partes: el
VestÃbulo, la Sala de PolÃcromos, la Hoya y
la Cola de Caballo.
De todas las áreas, la Sala de PolÃcromoses
la más llamativa, por albergar una de las
mejores colecciones de arte rupestre del
mundo. Esta sala fue considerada por Breuil
la Capilla Sixtina del Arte PaleolÃtico y
donde se localizan los famosos bisontes.
En esta sala se conservan bisontes, caballos,
ciervos, manos, antropomorfos y signos,
pintados y grabados, de los periodos
solutrense y magdaleniense.
Las pinturas y grabados están situados en el
techo de la sala, cuya altura oscila entre
0,70 y 2 metros. Para confeccionarlos,
primero se grababan y dibujaban con carbón
el contorno exterior y algunos detalles
anatómicos. A continuación, se aplicaba el
color rojizo de relleno. Sobre esta masa
cromática, se realizaban raspados para
separar planos y dar relieve a la anatomÃa.
El empleo del relieve natural y la textura de
la piedra ayudan a dar realismo a la figura.
Mucho se ha elucubrado acerca del sentido de
las pinturas. Los especialistas consideran
que son manifestaciones de alto valor
simbólico, pudiendo servir como figuras
totémicas, elementos propiciatorios o ritos
de fecundidad, entre otras teorÃas.
Actualmente se piensa que, al tratarse de una
manifestación cultural tan extendida en el
tiempo y el espacio, es difÃcil hacer una
sola lectura sobre el sentido y significado
de estas figuras. Tags : artehistoria arte español cueva altamira cave PaleolÃtico Paleolithic spain Homo sapiens close |
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