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Para ustedes es un evento más, para nosotros
es el evento de nuestra vida". AsÃ
describÃa su unión matrimonial ante la
prensa, corralito mediante, Soledad
Pastorutti junto a JeremÃas Audoglio, su
flamante esposo, a minutos de llegar a la
fiesta de su casamiento en el salón
Metropolitano del Alto Rosario.
El dÃa sábado 28 de abril de 2007 quedará
grabado para siempre en la historia de la
pareja. Tras una conmovedora y un tanto
tumultuosa ceremonia religiosa en Arequito,
Sole y Jere llegaron en un Volkswagen Passat
azul, que arrastraba tachitos, a las 23.28 al
salón ubicado en el complejo del parque
Scalabrini Ortiz.
Los que iban al Showcase miraban azorados a
una importante cantidad de fans que,
apostadas sobre las barras de contención,
gritaban "¡Sole!, ¡Sole!", como una
descarga para dar rienda suelta a la espera
de horas para ver a su Ãdola.
Quizá correspondÃa alejarse del protocolo y
saludar uno a uno a esos fans, que se
hubiesen ido a dormir con una sonrisa si la
Sole les tocaba la mano y compartÃa al menos
por unos minutos ese momento tan importante.
Pero no fue asÃ.
La Sole levantó la mano con la radiante
sonrisa de siempre y se dedicó a tomar
contacto con la prensa. Era un trámite más
dentro de la fiesta. Pero lo hizo con la
mejor predisposición. Como siempre.
Minutos antes, la cantante Marcela Morelo
(quien en principio amagó evitar dialogar
con los medios como si estuviese en la
alfombra roja de Hollywood y ella fuese
Nicole Kidman), comentó que Soledad habÃa
dicho que era más fácil organizar un
concierto que organizar un casamiento.
NUEVA ETAPA
Esto es el comienzo de una etapa ahora viene
lo más difÃcil como dice mi papá que es la
convivencia dijo Soledad JeremÃas asentÃa
se arreglaba el cuello sonreÃa para la foto
número cien y se impacientaba
Adentro del salón esperaban 800 invitados,
entre familiares, amigos, y algunos
semifamosos como Raúl Portal, Facundo
Saravia (quien no querÃa hablar mucho con
los medios porque "me da vergüenza", dijo),
Juan Alberto Mateyko, el productor
discográfico Afo Verde, Melina Petriella,
Fabio Di Tomaso y Alejandra DarÃn.
La Sole dijo también que los hijos vendrán
"cuando Dios quiera", pero que por ahora
querÃa tomarse unas vacaciones y disfrutar.
Tras la boda se vendrÃa un viaje a Europa,
al que los invitados colaboraron con efectivo
como un regalo solicitado por la pareja, y un
perÃodo de tres meses sin shows que podrÃa
estirarse al tan mentado año sabático.
La música fue protagonista, como no podÃa
ser de otra manera, de una noche especial.
Los instrumentos estaban dispuestos sobre el
escenario para que aquel que qusiera y se
animara a zapar un rato, pero fue la banda de
Soledad la que le puso músico a toda la
noche, además del DJ Tato Manso.
VALSES Y MARIACHIS
La sesión de valses corrió por cuenta del
Amadeus Quartet en el momento más emotivo de
la fiesta y hasta hubo mariachis que le
pusieron su colorido a la reunión El
cotillón con estilo carnavalesco los
convocó a todos felices y dicharacheros
En el marco de una organización prolijamente
coordinada por Adrián PavÃa, el wedding
planner, los invitados degustaron de entrada
minishot de humita, mollejas glaceadas y
miniprovoletas con tostadas, y de plato
principal cordero arrollado con puré de
zanahorias y papines del norte.
El postre fue manzana glaceada con helado de
crema americana y tragos de la Escuela de
CoctelerÃa Forum, más cerveza y mesa de
dulces. La fiesta se extendió hasta la
mañana siguiente, con un desayuno generoso.
Sole y Jere tuvieron su noche soñada, con
los suyos, sin demasiadas estrellas
rutilantes, pero con toda la familia y los
amigos de verdad. Como los tÃtulos de esas
pelÃculas románticas, "una fiesta para
llevar en el corazón". Tags : Soledad Pastorutti Audoglio Facropolis |