| Gigatron - El Barco de Colegas |
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Gigatron - El barco de colegas.
Canción oficial.
Letra:
Navegando por un mar
me encontre a un barco de colegas,
machacaban sus
guitarras en cubierta
y tocaban Jebi Metal.
Con la ayuda del bateras,
el guitarra y el bajista,
compusimos un himno
para alegrar la vida a
los colegas.
Compusimos un himno
para alegrar a los colegas,
en el mar de la caña
con el viento en las velaaas.
Un mal dia de tormenta
el bateras, que estaba de
vigia en la torreta
trajo malas noticias
se veia un barco de pijos
a babor,
dispusimos los cañoñes
que disparaban solos
de los Judas
pero los pijos nos vencieron
porque tienen la Radioformula
y el sistema.
Perdemos la batalla,
sangramos por las tachas,
vamos al otro mundo y alli
seguiremos metiendo cañaaaa.
Mientras al Barco de Colegas
se lo tragan las olas
cantamos a capela
una cancion de Manoguar.
Salu2 Tags : gigatron el barco de colegas heavy los dioses han vuelto disco oficial giga tron banda del planeta macho cabrio metal |
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Durée : 239 s |
| Las Colegas de Cristina "La Veneno": Bárbara Rey #3 |
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A partir de ahora, el primero de la
colección con Bárbara será privado, y así
sucesivamente con todos los de a3(añadíos
cuanto antes como amigos porque hay un tope
de hasta 25); no obstante, os dejo la
historia con el rey ese de pacotilla que tan
poca falta nos hace...
María García García comenzó su carrera
con un Miss Madrid y realizando brillantes
interpretaciones en "La noche de los brujos"
1973 y "El buque maldito" 1974, ambas de
Amando De Ossorio. Como pasa con muchísimas
actrices que bordean el desequilibrio mental
al no compatibilizar su talento con las
ofertas de trabajo, Bárbara vió desviada su
carrera hacia la tv e incluso el circo, donde
no obstante fue un factor decisivo a la hora
de adquirir una inusual y extraordinaria
oratoria, de la cual disfrutamos (menos
cuando su objetivo sea la gran Bienvenida
Pérez) siempre que aparece por tv.
A continuación, y a riesgo de ir a la
cárcel, porque en España ante la ley todos
somos iguales menos uno, la historia que casi
nadie tiene narices de decir, extraída del
libro de Patricia Sverlo "Un rey golpe a
golpe":
"Historia de un chantaje
Bárbara Rey, reapareciendo como Olghina de
un pasado esta vez no tan lejano, en 1997
protagonizó
otro de los episodios más oscuros en la
complicada trama de las aventuras amorosas
del rey. La
historia ya se ha publicado, dividida en
diferentes partes, en libros y revistas
diversos. Si bien todos
los autores, atendiendo a las dificultades
de un tema del cual en España sencillamente
es mejor no
hablar, han preferido no identificar la vez
a los dos protagonistas: o bien se hablaba de
"el rey la
vedette ", bien de "Bárbara Rey una
alta personalidad del Estado". Una
precaución que no hace
sino poner en evidencia la escasez de
libertades en que nos vemos obligados
movernos, la
hipocresía de un poder que establece
normas ridículas de censura encubierta que
no engañan a
nadie. Aun cuando sea vox populi y, sin
duda, todos los medios de comunicación
dispongan de
información sobrada, llena de pruebas
testigos, no por ello se publica. La historia
de Bárbara Rey
con el monarca comenzó en los primeros
tiempos de la Transición. Se hicieron
"amigos" por medio
de Adolfo Suárez, en una etapa en que la
vedette apoyaba al líder de UCD como
mejor sabía
(pidiendo el voto para la formación
política en las campañas electorales).
Juan Carlos siempre le
habían gustado las mujeres de rompe
rasga y, al parecer, aparte de sus largas
piernas, disfrutaba
especialmente de las delicias culinarias que
la valenciana le preparaba en la barbacoa de
su chalé.
La relación había continuado de manera
intermitente lo largo de los años, hasta
que un buen día,
el mes de junio de 1994, el rey, con frases
amables, le hizo saber que la historia había
acabado. Pero
Bárbara no estaba dispuesta pasar página
tan fácilmente. Para lo cual disponía de
todo un arsenal
de grabaciones, filmaciones fotografías
obtenidas en varios encuentros. Por alguna
razón
desconocida, la vedette siempre había
tenido la afición de dejar constancia de las
conversaciones
privadas con sus parejas. En la televisión,
una vez (a primeros de marzo del año
2000, en el
programa en directo Crónicas Marcianas),
ya salió en antena la grabación de una
discusión entre ella
y su ex-marido, Ángel Cristo, que su hija
Sofía puso vía telefónica los
telespectadores. La
intención de Sofía Cristo era hacer quedar
mal a su padre, que en la cinta, sin que se
supiera santo
de qué, insultaba Bárbara diciéndole
grito pelado que era una puta. Pero
consiguió el efecto
contrario cuando el domador de tigres en
decadencia, presente en el plató, soltó un
lastimoso "Si
esta señora ha sido capaz de chantajear a
uno de los hombres más importantes de
nuestro país, cómo
no va a tratar de destruir a un pobre y
humilde hombre de circo como yo".
Al parecer, la discreción no es uno de los
dones de Juan Carlos, con su amante hablaba
sin tapujos
de todos sus problemas, incluyendo aspectos
íntimos sobre la reina. Cuando los
cómplices de
Bárbara Rey en el chantaje que tenía
previsto vieron escucharon algunos ejemplos
de lo que tenía
grabado, se asustaron de la sangre fría de
la vedette. Lo que es verdaderamente
preocupante son las
conversaciones en las que el monarca había
comentado como si nada cuestiones de
política nacional
y, muy especialmente, algunas frases
relativas los sucesos del golpe de Estado
del 23-F. Por otro
lado, también había material gráfico
abundante. "Algunos recuerdos", según
Bárbara, entre los
cuales estaban fotos amateurs hechas por su
hijo Àngel desde el jardín, mientras la
pareja disfrutaba
de una paella. Pero además se supo que,
desde 1993, asesorada por un proveedor de
materiales de
espionaje, en su chalé de Boadilla del
Monte (Madrid) había montado todo un nido
de "vigilancia"
que disponía incluso de una camera de
vídeo camuflada en las cortinas del
dormitorio. había
hecho copias de los materiales grabados, que
tenía repartidas tanto en España como en
el extranjero.
Según sus cómplices, Ramón Martín
Ibáñez entre otros, Bárbara le echó
imaginación se inventó
que había recibido un paquete en casa suya,
con algunas copias del material gráfico. Lo
único que
hizo ella, según su versión, fue entrar en
contacto con la persona correspondiente, para
avisarla del
peligro. Martín entraría en escena
continuación encarnando quien da la cara
como supuesto
chantajista, para solicitar nada menos que
12.000 millones de pesetas. Pero el montaje
no funcionó.
Por cómo era de delicado el material del
que se trataba, sobre todo en el ámbito
político, Palacio,
que ya había informado de todo al CESID,
encargó el asunto Manuel Prado y Colón
de Carvajal.
Prado dudó de Bárbara desde el primero
momento, convencido de que lo había hecho
ella misma.
Ante la negativa de Prado de negociar con
los chantajistas, la vedette intentó ponerse
en contacto
directamente con el rey, pero no lo
consiguió. en los tiras aflojas del
asunto, los cómplices
acabaron quedando fuera de la negociación.
Todo parecía que entraba en vía de
solución gracias a
un programa de TVE que arregló el
entonces director del Ente, Jordi García
Candau, que hizo
volver fugazmente a Bárbara Rey a la fama
de la pequeña pantalla. Por otro lado, se le
entregó un
sobre cerrado con el estipendio mensual
(unas fuentes dicen que de un millón de
pesetas, otras que
más), lo largo de 1995 parte de 1996.
Pero la preocupación principal de Prado
seguía siendo
recuperar el material comprometedor.
El 23 de febrero de 1996 la vedette padeció
una extraña enfermedad en medio de la
grabación del
programa Esto es espectáculo. Le acababan
de dar la noticia de que personas no
identificadas
estaban buscando en casa de sus padres, en
Totana (Murcia), las grabaciones. Ya no se
fiaban de
ninguna manera de su palabra. partir de
entonces todo empezó ir mal, sobre todo
cuando no le
renovaron el contrato en televisión. El
programa desapareció de la parrilla por
falta de audiencia y
Bárbara, muy enfadada, empezó ahora
presionar otra vez exigiendo un aumento de
la asignación
(hasta los dos millones mensuales). Algunas
personas, a pesar de los pesares, aseguran
que lo que
de verdad quería la vedette era volver
estar en la tele, satisfacer su ego; pero los
encargados de
negociar con ella no lo entendieron así.
El asunto se complicó sin remedio; en 1997
se puso en marcha la fase más dura del
chantaje.
Comenzó con dos denuncias presentadas en
comisaría por Bárbara Rey (una del 25 de
mayo otra
del 1 de junio del mismo año), cuyo motivo
era el robo de "tres cintas de cassette,
cinco de vídeo y
veinte diapositivas", de contenido
comprometido para una "alta personalidad".
Se endureció poco
después con una tercera denuncia (del 13 de
junio), en la que se hablaba de amenazas de
muerte
contra ella sus hijos, interpuesta,
explícitamente, contra Manuel Prado Colón
de Carvajal. La
noticia se difundió primero de manera
anónima, escrita en un informe de siete
folios que se dio la
prensa, de la cual el Rey dijo no saber
nada, aun cuando nunca desmintió ni una
palabra del
contenido. El documento narraba la historia
con toda clase de detalles, incluía una
copia de la
última denuncia. La prensa sólo se
atrevió explicarlo entre dientes, pero la
Casa Real tuvo que
intervenir directamente cuando la misma
Bárbara pretendía ir explicarlo todo en
directo al
programa Tómbola (líder de audiencia en
la televisión valenciana, Telemadrid Canal
Sur). Se le
vetó la presencia en el último momento,
pero nadie pudo impedir, en primer lugar,
que ella cobrara
lo que le correspondía por la intervención
fallida en el programa; y, en segundo
lugar, como
consecuencia de lo anterior, que por lo
menos se diera a conocer que se había
impuesto la censura
desde la Casa Real, cosa que ya era
bastante grave por sí misma. Después de
aquello las cosas
finalmente se arreglaron, con una nueva
negociación, al parecer esta vez llevada
por Fernando
Almansa, actual jefe de la Casa Real. En
lugar de una asignación mensual, se optó
por comprar el
material por una única suma, que unas
fuentes sitúan en 4 millones de dólares
(unos 600 millones
de pesetas), otras en 40. En todo caso, se
trataba de una cantidad más que suficiente
para que
Bárbara no volviera tener problemas
económicos en su vida pudiera dejar que su
asunto con el
rey descansara en la paz del silencio el
olvido. Si lo hicieron bien, no se les
escapó ninguna
copia escondida en un rincón, esta última
operación debe haber cerrado el caso
definitivamente... Y
nos quedaremos sin escuchar la famosa cinta
sobre el 23-F."
En cuanto a María Patiño, digamos que,
según mis informadores, es una pija
sevillana que consiguió quitar el polvo una
noche al hijo de Carmina, Fran, para que
luego éste le repudiara por su poca
voluptuosidad; una verdadera crueldad, ya que
la chica, aunque de inusuales rasgos, tiene
el privilegio de ser el único ser humano de
hacer el truco de pasar su cara de Dr Jekyll
a Mr Hyde sin efectos especiales. A partir de
ahí, fue el hazmerreir de la profesión
periodística(incontables son sus caídas en
directo) hasta que le dejaron un hueco fijo
en la tv; aunque sin dejar en todo momento de
hacer el ridículo, como su famosa aparición
en la Feria de Abril totalmente ebria de la
mano de Alessandro Lequio(no diremos aquí lo
que me han dicho que hizo este señor con
ella aquella noche, que algunos no hemos
comido). Tags : maldito borbón dinastía ílegítima intruso España Libre Bárbara Rey barbara dolce vita |
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