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Un caso de depresiòn:
HOLA, ME LLAMO PALOMA, LLEVO 9 AÑOS TOMANDO
MEDICINAS PARA LA DEPRESION Y NO ME HACEN
NADA, AHORA ESTOY EMBARAZADA DE 7 MESES Y UN
POCO MAS Y NO ME PUEDO TOMAR PASTILLAS, HE
IDO A MUCHOS PSIQUIATRAS, CURANDEROS ,
PSICOLOGOS Y NO ME AYUDAN, NO PUEDO TRABAJAR,
NI CONDUCIR, NI HACER NADA, QUIERO ESTAR BIEN
YA, QUE MI HIJO NAZCA BIEN Y PODER CUIDARLO,
PORQUE TENGO DESEOS DE SUICIDARME....
robertohxc10:
Cuantos de nosotros, sin duda, hemos tenido
un encuentro con la depresión, probablemente
algún familiar o incluso nosotros mismos
hemos tenido que lidiar con alguna crisis de
depresiòn, sea esta en un grado leve o
extremo, lo importante es entender que esto
tiene solución, pues para Dios nada es
imposible, lo digo porque lo he vivido.
Te aseguro que Dios esta mas cerca de tà de
lo que imaginas.
la depresión vencida- Samuel Clark
Queridos Amigos/as:
¿Quién alguna vez en su vida no ha estado
deprimido, desanimado y listos para dejar de
luchar? Creo que todos hemos pasado por esta
triste condición por lo menos una vez. Pero
es curioso que la mayorÃa de nosotros no
mostramos paciencia o sensibilidad con
nuestros amigos que están en el lodo, más
bajos que la panza de un baboso.
Como los amigos de Job, ofrecemos consejos
simplistas y sugerencias que parecen más
acusaciones que consuelos. Déjame recordarte
que la sensibilidad necesaria para ayudar a
otros requiere que primero nos identifiquemos
con ellos en su problema y luego empezar a
mencionar algunas cosas que el deprimido no
está viendo y a guiarle a una aplicación
práctica de las verdades fieles de Dios. De
hecho, nadie puede aconsejar a otros bien
aparte de las Escrituras. Hay otras cosas
útiles, por supuesto, pero sólo serán de
ayuda verdadera si se usan de acuerdo con la
Palabra de Dios.
Hay muchos ejemplos bÃblicos de grandes
personajes que estaban bien deprimidos, al
punto de querer morir. ¿Te sorprenderÃa
saber que Moisés, David, ElÃas, JeremÃas y
aún Juan el Bautizador pasaron por
experiencias tan serias de depresión? Esto
debe convencernos de que es una condición
común. Algunos doctores consideran que en
cualquier momento la mayorÃa de la gente est
á deprimida.
Hay depresión clÃnica. Es grave y puede
afectar las funciones normales del cuerpo y
deben ser tratados por doctores siquiatras.
Estos casos casi siempre son el resultado de
años de problemas depresivos no cuidados
adecuadamente que han dejado a personas en
franca dependencia de drogas que
difÃcilmente logran vencer.
Para evitar esas depresiones agudas que
solamente pueden ser manejadas por
profesionales, debemos aprender a tratar
nuestras depresiones con los recursos
espirituales poderosos que Dios nos ha
otorgado en nuestra relación con El por
medio de Su Hijo Jesucristo. Te aseguro que
hay más poder potencial en un par de
versÃculos bÃblicos que en toda una caja de
pastillas tranquilizantes y estimulantes.
Esta afirmación te puede parecer
anticientÃfica y hasta fanatismo si no te
das cuenta de que la mayorÃa de los casos de
depresión tienen causas espirituales, no
fÃsicas. Cuando el alma humana (PSIQUE en el
griego) anda mal, eso afecta al cuerpo
(SOMA). El resultado es un malestar
psicosomático o una combinación del alma y
el cuerpo. Hay veces que una condición
fÃsica es tan seria, dolorosa y peligrosa
que causa malestar en el alma. Accidentes,
operaciones serias, enfermedades incurables,
etc., son criaderos de depresión en personas
hospitalizadas o en una lenta recuperación.
Pero ¿no has conocido tú a personas
gravemente afectadas por un mal fÃsico que
no estaban deprimidos? Dentro de sus lÃmites
vivÃan tranquilos, felices. Aquà vemos la
gran verdad que cuando el alma no está
deprimida, la condición del cuerpo no puede
deprimir a esa persona. La vida del alma es
superior a la vida fÃsica. Si tu alma está
aferrada a Dios y descansando en Sus
promesas, tu cuerpo no te puede causar
depresiones serias.
Lo que pasa es que estos grandes héroes que
se deprimieron (y nosotros) quitaron sus ojos
del Alma del Señor . Empezaron a ver su
situación difÃcil, desagradable y/o
peligroso sin pensar en los recursos que Dios
les habÃa dado, o que les ofrecÃa si
creyesen. Por esto una de las mejores
prácticas para salir de la depresión es,
curiosamente, comenzar a alabar a Dios y
darle gracias por todo lo que uno puede
recordar. Luego, cuando ha pensado en estas
bendiciones, puede leer la Biblia y ver más
cosas por qué alabar y dar gracias en vez de
nuestras quejas y murmuraciones. La oración
y la Palabra de Dios son tremendos recursos
para el alma.
¡Cuán rápida y fácilmente nos olvidamos
de las bendiciones de Dios cuando estamos en
una situación difÃcil, desagradable o
peligrosa! Los israelitas en el desierto son
el ejemplo clásico de este fenómeno.
HabÃan experimentado una gran liberación de
la esclavitud de Egipto (figura de nuestra
salvación del Reino de Satanás cuando
creÃmos en Cristo) y estaban experimentando
dÃa tras dÃa fenómenos increÃbles: el
maná, la columna de fuego de noche y la nube
de dÃa, etc. Pero vez tras vez por alguna
situación u otra comenzaron a murmurar,
quejarse y querer regresar a Egipto y la
esclavitud. Obviamente estaban pensando mal.
Sus almas no estaban siendo alimentadas bien
y el cuerpo empezaba a dominar en su ánimo y
paz interior. ¿No es esto lo que nos sucede
a nosotros tantas veces, y empezamos a
claudicar?
Es tan importante mantener la salud del alma
en todo momento, recibiendo de Dios la
fortaleza espiritual que necesitamos para no
deslizarnos hacia el hoyo de la depresión.
Creo que todos sabemos esto pero se nos
olvida. Por esto Dios les dijo a los
israelitas por Moisés:
"Por tanto, cuÃdate y guarda tu alma con
diligencia, para que no te olvides de las
cosas que tus ojos han visto, y no se aparten
de tu corazón todos los dÃas de tu
vida; sino que las hagas saber a tus hijos y
a tus nietos" (Deut. 4:9).
Siendo honestos, debemos reconocer que
nuestro gran problema es que dejamos de amar
a Dios con toda el alma y con toda la mente.
Este es el primer y gran mandamiento porque
es la mejor manera de mantener un alma sana.
No estamos amando a Dios para nada cuando
estamos quejándonos y murmurando de nuestra
mala situación. Pero no lo reconocemos como
pecado. Nos justificamos diciendo que Dios
nos ha hecho pasar por esos malos tiempos y
nos sentimos mejor echándole la culpa por
nuestra depresión.
El amor de Dios es guardar Sus mandamientos,
según I Juan 5:3. ¿Cuál mandamiento no
estamos guardando cuando no estamos gozosos
en nuestra alma? Hay que tratar los problemas
del alma como una desobediencia de lo que
Dios nos ha mandado hacer si queremos que nos
vaya bien. Arreglando el problema espiritual,
el alma se libra del egoÃsmo natural y puede
amar a Dios y al prójimo también. Dios nos
lleva a ver nuestros problemas espirituales
cuando le buscamos de todo coraz ón.
"Me buscaréis y me encontraréis,
cuando me busquéis de todo corazón" (Jer.
23:19).
Asà es como empezamos a salir bien de una
depresión. Mientras seguimos culpándole a
Dios o una situación por nuestra condición,
no vamos a salir del hoyo.
Quiero ofrecer un estudio que he hecho sobre
la depresión y cómo salir de ella, a
cualquiera que quiera recibirla. Puede ser
para ti o para un amigo que pasa por esta
tristeza, o para estar preparado para
cualquiera de estas dos posibilidades.
La depresión vencida (pdf):
http(:)//pls.gospelcom(.)net/spanish/PDF%20do
wnload%20files/DepresionVencida(.)pdf
(eliminar los signos de "entreparentesis")
"El Señor te bendiga y te guarde,
el Señor haga resplandecer su rostro sobre
ti,
y tenga de ti misericordia."
Pido esto por mis amigos y espero que lo
pidan para nosotros.
Abrazos,
Samuel Clark Tags : DIOS JESUS JESUCRISTO AMOR PADRE PAPA CRISTO HIJO CRISTIANOS MUSICA CRISTIANA SUICIDIO DEPRESION |