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SIRENAS, CANCIONES Y LEYENDAS
"Encantan a los mortales que se les acercan.
¡Pero es bien loco el que se detiene para
escuchar sus cantos! Nunca volverá a ver a
su mujer ni a sus hijos, pues con sus voces
de lirio las sirenas lo encantan, mientras
que la ribera vecina está llena de osamentas
blanqueadas y de restos humanos de carnes
corrompidas..." Este texto escrito hace 2.800
años es probablemente el origen de la más
antigua y conocida de las leyendas: las
sirenas que atraen a los marinos con sus
voces mágicas, y hacen encallar los barcos y
ahogarse los tripulantes. Homero lo imaginó
así, y así nos lo contó en La Odisea.
Ulises y las Sirenas
Las sirenas son personajes mitológicos cuyo
canto embrujador llevaba a los marinos a la
perdición. Sus métodos de seducción
variaban de un relato a otro, pero todas
ejercían una atracción sin parangón sobre
los navegantes.
El primer testimonio acerca de la aparición
de sirenas se remonta a La Odisea de Hornero,
que relata las aventuras tumultuosas del
héroe griego Ulises, durante su largo viaje
de regreso a Ítaca, después de la guerra de
Troya.
Su canto es tan bello que los marinos que las
escuchan no pueden resistírseles y dirigen
sus naves contra los arrecifes. Los
supervivientes son asesinados sin piedad.
Cuando Ulises abandona la morada de la
hechicera Circe, sabe que debe pasar cerca de
la isla de las sirenas. Siguiendo los
consejos de la hechicera, el astuto héroe
recurre a una estratagema que le permitirá
oír y no obstante salvar la nave y a sus
compañeros.
...
Tapa los oídos de sus hombres con cera
después de haberles pedido ser fuertemente
atado al mástil. Así podrá saciar su
curiosidad escuchando el canto de las
sirenas, sin ceder a su encantamiento.
Este canto se revela melodioso y desgarrador,
y está colmado de bellas promesas. Ulises
les grita a sus compañeros que lo desaten,
pero por supuesto éstos permanecen sordos a
sus gritos. Finalmente, el barco pasa y los
héroes escapan al funesto destino de tantos
otros marinos.
Las leyendas irlandesas e inglesas hacen
todas referencia a la presencia de sirenas a
lo largo de sus costas, mientras que la
mitología germánica las ve surgir de la
espuma de las olas. La tradición bretona
relata que Ahez, hija del rey Grallon,
habría sido sumergida en las aguas por haber
entregado la ciudad de Ys al diablo y a las
olas, y se habría convertido en sirena. Saxo
Grammaticus, un cronista de los siglos XII y
XIII, describe por su parte el combate del
rey danés Hadding, hijo de Gram, contra un
monstruo acuático, mitad hombre, mitad pez.
Se dice también que había sirenas en los
lagos del norte de Europa. Ellas atraían a
los viajeros, haciéndolos sucumbir con el
encanto de su voz. Nadie volvía a ver al
caminante. Tags : Cantos de Sirenas |